Resumen

Normalmente la mayor parte de la hemoglobina (Hb) se encuentra dentro de los glóbulos rojos y sólo hay trazas en el plasma. Los eritrocitos senescentes sufren la lisis al final de su vida media de 110-120 días dentro de las células del sistema retículo-endotelial en el bazo, hígado y la médula ósea (hemólisis extravascular) y la Hb no se libera al plasma en cantidades apreciables. En una anemia hemolítica la vida útil de los glóbulos rojos, por definición, se acorta. En algunos tipos de anemia hemolítica el aumento de la hemólisis es predominantemente extravascular y la concentración de Hb plasmática apenas aumenta. Sin embargo en otros trastornos se produce un grado importante de hemólisis en el torrente sanguíneo (hemólisis intravascular); la Hb plasmática aumenta sustancialmente, la mayor parte forma un complejo con la haptoglobina, que debido a su tamaño no es filtrado a nivel glomerular, es removido y degradado por el sistema retículo-endotelial, y en algunos casos la cantidad de Hb liberada puede ser suficiente para que se excrete en la orina (hemoglobinuria).
La prueba de Hb libre es un análisis de sangre que mide el nivel de Hb en el plasma, fuera de los eritrocitos. Esta determinación es esencial para diagnosticar y monitorear la hemólisis intravascular.
Los métodos conocidos para medir la Hb son ensayos cromogénicos, espectrofotométricos directos, inmunonefelométricos y ELISA. Se prefieren los ensayos cromogénicos para la detección de pequeñas cantidades de Hb. En este grupo encontramos el de peroxidasa (Crosby-Furth), método de detergente hematínico alcalino conocido como Tritón/ NaOH, el derivado del Drabkin y el que utiliza tetrametilbencidina (TMB) descripto por Standefer-Vanderjagt. Sin embargo, el uso de bencidina y sus derivados ha sido restringido debido a su carcinogenicidad y/o toxicidad. Los ensayos espectrofotométricos directos que miden la absorbancia en múltiples longitudes de onda se han utilizado para determinar los niveles de Hb libre y así evitar el uso de sustancias químicas cancerígenas o tóxicas. Sin embargo, sus resultados podrían verse influenciados por la presencia de bilirrubina y turbidez. Numerosos autores han propuesto sus propias fórmulas para minimizar la interferencia analítica, con distintos resultados. Mencionamos los ensayos de espectrofotometría directa de Harboe, el de Noe, el de Blakney-Dinwoodie, el de Kahn, el método policromático y el polinomio empírico de Fairbanks y el de la segunda derivada de Merrick-Pardue. Algunos de los métodos mencionados han sido adaptados a los autoanalizadores de Química Clínica para fines de diagnóstico en laboratorios de rutina. Cabe destacar que no existe un método recomendado ni un kit estandarizado disponible en el mercado para los laboratorios clínicos que cuente con la aprobación de los organismos regulatorios. De esta forma, cada laboratorio adopta su propia técnica, adaptada de las descritas anteriormente y sujeta a limitaciones.
Según el programa de evaluación externa de la calidad del College of American Pathologists (CAP), en el que participan más de 2000 laboratorios, sólo 92 participaron en la encuesta CAP 2018 para la prueba de Hb libre en plasma, lo que indica que no muchos laboratorios clínicos realizan el análisis de Hb libre, debido a las dificultades descritas anteriormente.
A continuación describiremos el ensayo espectrofotométrico directo utilizado en nuestro laboratorio para medir Hb libre plasmática.