Resumen

Introducción: La tasa de sobrevida global del mieloma múltiple (MM) se incrementó con el advenimiento de los inhibidores de proteasoma (IP). Sin embargo, se han reportado eventos adversos cardiovasculares (EAC) de diversa gravedad como resultado de su uso. Objetivo: evaluar la incidencia de EAC en pacientes con diagnóstico de MM tratados con IP en un único centro entre los años 2007 y 2017, y analizar la posible asociación entre la exposición a carfilzomib y la ocurrencia de EAC. Materiales y métodos: se incluyeron pacientes diagnosticados con MM, no elegibles para trasplante autólogo de médula ósea, tratados con IP, entre los años 2007 y 2017 en el Hospital Español de Buenos Aires. Se registró edad, estadificación, antecedentes cardiovasculares (AC) y esquemas terapéuticos administrados. Se evaluó la asociación entre la exposición a carfilzomib y la ocurrencia de EAC, y entre la ocurrencia de EAC en expuestos a carfilzomib y la
presencia de AC. Resultados: se evaluaron 23 pacientes (edad promedio: 71±6,9 años) en estadios I
(n=5), II (n=3) y III (n=15), según ISS. Tabaquismo e hipertensión arterial fueron los AC más frecuentes. Todos los pacientes recibieron bortezomib y en 4 casos también carfilzomib. Se observó el desarrollo de EAC en 5 pacientes. No hubo asociación significativa entre la ocurrencia de EAC y la exposición a carfilzomib (p=0,19), ni entre la ocurrencia de EAC en expuestos a carfilzomib y la presencia de AC (p=0,17), mediante la prueba exacta de Fisher. Conclusión: el beneficio del tratamiento con IP supera ampliamente el potencial daño cardiovascular que podrían ocasionar. Con la finalidad de minimizar EAC, se requiere el desarrollo de pautas estandarizadas que identifiquen pacientes de riesgo, la colaboración entre hematólogos y cardiólogos y más investigaciones clínicas para mejorar las estrategias de detección y prevención.