Resumen

Las plaquetas son células anucleadas que se originan por la fragmentación del citoplasma de los megacariocitos medulares (Figura 1). Las plaquetas recién liberadas contienen mayor contenido de ARN que las maduras y son denominadas plaquetas reticuladas, en analogía con los reticulocitos en la eritropoyesis. Su vida media, a diferencia de las plaquetas maduras, es menor a 24 hs, por lo que pueden ser utilizadas como marcador de actividad megacariocitopoyética de la médula ósea.
Las plaquetas inmaduras fueron descriptas por primera vez en el año 1969 en un modelo animal de pérdida de sangre a través de la visualización microscópica de un retículo en su citoplasma previa tinción por coloración con azul de metileno. Esta técnica fue posteriormente utilizada en humanos, pero debido a las dificultades técnicas no fue adoptada en la rutina clínica.