Resumen

La leucemia de células vellosas (LCV) y el linfoma de la zona marginal esplénico (LME) son dos neoplasias linfoproliferativas que con frecuencia comparten una presentación clínica semejante, con esplenomegalia, citopenias y un curso clínico indolente. Es fundamental realizar un diagnóstico diferencial adecuado, ya que el enfoque terapéutico y el pronóstico difieren entre estas dos entidades. La LCV responde al tratamiento con análogos nucleosídicos, mientras que para el LME las opciones de tratamiento comprenden la esplenectomía o el uso de rituximab monodroga. El abordaje diagnóstico incluye estudios de imágenes, citometría de flujo y anatomía patológica de médula ósea, aunque los resultados de estos métodos no siempre son concluyentes. Reportamos un caso clínico con una presentación aguda y severa (anemia hemolítica autoinmune) que resultó un reto diagnóstico en el cual el uso de un método novedoso fue de ayuda para arribar al diagnóstico definitivo y al tratamiento adecuado.