Resumen

La leucemia mieloide aguda comprende un grupo de enfermedades heterogéneas con características fenotípicas y moleculares distintivas. La quimioterapia de inducción es capaz de reducir la carga tumoral a un nivel suficiente para alcanzar los criterios de remisión completa en un porcentaje significativo de casos. Sin embargo, un número no despreciable de pacientes no logran la remisión o recaen, situación de pésimo pronóstico. Los desafíos en el tratamiento de esta población incluyen la evaluación precisa del pronóstico de la enfermedad a través de los estudios genéticos y moleculares, estado funcional del paciente para evaluar la capacidad de tolerar las terapias de rescate, la elección del esquema de tratamiento con mayor probabilidad de éxito y la identificación precisa de quiénes son adecuados para un trasplante de células progenitoras hematopoyéticas. Los médicos tratantes deben considerar todas las estrategias actuales disponibles, que incluyen quimioterapia citotóxica intensiva, drogas dirigidas a nuevos blancos moleculares, tratamiento de baja intensidad y el soporte paliativo. Dado que no existe un estándar de tratamiento en este escenario, la recomendación a nivel mundial es ingresar al paciente en un ensayo clínico, situación no disponible para nosotros en la mayoría de los casos.